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La ONG "MUJERES POR IGUALDAD DE DERECHOS ESCOBAR" ya no existe, pero el contenido aquí publicado es demasiado importante como para cerrar el blog. Para mayor información sobre esta ONG, comunicarse a
giordano.silviabeatriz@gmail.com

¿El Enemigo en Casa? - 4

¿El Enemigo en Casa? es un trabajo realizado por la Psicóloga Clínica y Comunitaria Licenciada Alejandra Palacios Banchero*. La extensión de este escrito hace que debamos publicarlo en varias entregas, pero la claridad y simpleza de su exposición permite una comprensión clara y una ayuda para todas las perdonas que se encuentran en situación de VIOLENCIA FAMILIAR

No es tampoco una solución huir y dejarlo todo.
El dolor lo llevamos por dentro, nos seguirá donde vayamos y eso nadie lo puede cambiar.
Tampoco es solución esconder la cabeza como lo hace la avestruz. Aislarte y no relacionarte con otras personas aumenta tu soledad y no te
permiten ver nuevas oportunidades.
Negar la realidad nos hace daño. Cambia nuestra percepción de las situaciones, de las personas y de la vida y nos crea fantasmas que amargan nuestra vida y nos impiden buscar la solución a nuestros problemas.
Buscar ayuda y hablar de lo que nos pasa alivia nuestro dolor y nos permite encontrar la protección y alternativas que nos faciliten la
solución a nuestros problemas.

Algunas personas...


Hallarán consuelo y alivio, acudiendo a sus familiares, a sus amigos, a su comunidad religiosa.
Haciendo ejercicios físicos, encontrando una ocupación fuera de casa o cambiando de actividad. Procurando estar con otras personas en la misma situación.
Acudiendo a un profesional que la ayude a sanar las heridas.
Buscando protección y amparo en las autoridades y en personas que nos protejan y nos puedan aportar soluciones.


Cicatrizaremos más fácil nuestra herida...


Reconociendo que la situación no va a cambiar. La conducta violenta tiene tres fases que se repiten una y otra vez: En la primera fase, el agresor acumula tensión , se muestra nervioso, irritable y no reconoce su enfado. En la segunda, explota violentamente, con una descarga incontrolada de las tensiones acumuladas. En la tercera, se arrepiente e intenta la reconciliación; en la fase de “luna de miel“, en la que se muestra arrepentido, amable, cercano, puede pedir perdón e inclusive llorar y prometer no ejercer mas violencia y reparar el daño causado. Este ciclo se repite una y otra vez y no está en nuestras manos detenerlo o cambiarlo.
Afrontando la situación y buscando información acerca de lo que es y lo que se siente estar sometido al control, a la manipulación, al maltrato.
Del cómo y por qué suceden estas situaciones, que características identifican al agresor y a la víctima. A donde acudir para defender nuestros derechos.... Cómo encontrar oportunidades, cómo recuperarnos, cuánto dura esta recuperación, qué factores modifican o alteran el proceso de cicatrización.


Iremos recuperándonos...

Saliendo de la sugestión y la manipulación en que te encuentras, podrás enfrentar la realidad y encontrar las fuerzas y recursos
que necesitas para superar tu situación y salir adelante.


Cuando vamos aceptando que la violencia es una conducta aprendida y que tu no eres culpable, ni eres tú la que provoca este comportamiento en tu pareja. Saliendo de la manipulación y la sugestión en que te encuentras. Reconociendo que tu pareja es la que tiene problemas y que tu difícilmente lo puedes cambiar.
Haciendo una revisión de nuestra vida en común, de su conducta, de nuestras respuestas, podrán venir a nuestra memoria los detalles y las cosas que realmente pasaron.
Mirando hacia nuestro interior, analizando nuestros sentimientos, nuestras reacciones, nuestras aspiraciones y nuestros deseos.
Haciendo un reconocimiento de ti misma, dándote valor, optimismo.
Haciendo un inventario de nuestras fuerzas, nuestras capacidades, nuestras habilidades.
Así lograremos perdonar y recordar a nuestra pareja, a nuestra vida pasada, sin culpa, sin rencor, sin rabia.

Aunque es muy doloroso…


Esto permite una mayor descarga de la angustia y el dolor. Nos ayudará a no volvernos a someter o enganchar a un comportamiento abusivo y
violento. Nos permitirá además, que vivamos el presente, que el pasado no nos angustie y que planifiquemos un futuro con optimismo, con
esperanza y fe.
Es como la cura que hacemos a la herida abierta antes de que se inicie el proceso de cicatrización.
Duele mucho, pero al reconocer y tratar cada uno de los componentes de nuestro dolor y realizar actividades para superarlos, estamos aplicando la cura que nuestra herida necesita para que cicatrice.

Vamos limpiando y curando la herida...


Cuando empezamos a recuperar nuestra realidad, nuestro sentido de la vida, nuestra personalidad, nuestros derechos fundamentales y la confianza en el mundo.
Sin embargo, queda la cicatriz que como cualquier herida molesta de vez en cuando; pero nos recuerda que somos personas, que somos dueños
de nuestra vida, nos fortalece y nos permite seguir adelante con fe y optimismo.
Estaremos así estableciendo las bases para un futuro sano y seguro, con nuestra familia, en la comunidad y con nuestro dolor.

Es importante que tengas presente que...



• Todas tus reacciones son respuestas normales a una situación anormal. Sin embargo, no todas las personas reaccionan igual ante una
situación como la que tu estas pasando.
• Pensar que nuestro mundo se ha vuelto confuso e inseguro, es normal en estas circunstancias.
• Reconoce que haz estado bajo la influencia de la sugestión y que tu no eres culpable.
• Tu no estas sola, hay muchas personas que están en tu misma situación y siempre hay gente que está dispuesta a ayudarte si tu se lo
permites.
Pensar que nuestro mundo se ha vuelto confuso e inseguro, es normal en tu situación.
• El trauma del abuso, la violencia y el maltrato no se supera, uno se recupera y esto molesta de vez en cuando como lo hace cualquier
herida.
• Revivir la experiencia facilita la recuperación. Dolor que no se habla es dolor que no se cura ni herida que cicatriza.
• Que no te preocupe lo que diga la gente.
Libérate de los prejuicios, de los mitos, las creencias, las ideas irracionales. Pisa tierra y vive de realidades. Busca oportunidades entre tus familiares, amigos, en la comunidad. Siempre hay algo o alguien que te puede ayudar a resolver tu situación.
• Haz un inventario de tus posibilidades, tus recursos y lo que puedes y no puedes hacer por ti misma. Escríbelo, eso te ayudará a analizar las posibles soluciones.
• La mejor ayuda y apoyo que podamos obtener, está en nuestra propia familia.
Compartamos nuestro experiencia y nuestro dolor y hablemos de el con libertad y amor..
• Disimular nuestro dolor o no hablar de lo que nos pasa no es bueno; no permite la comunicación con otros familiares que pueden estar sintiendo lo mismo. Analiza tu conducta y tus reacciones con las personas que están a tu lado, probablemente están soportando tu dolor,
pero también soportan el suyo.
Dolor que no se habla, dolor que no se supera.. Herida que no se cura se agrava y causa
• Habla con ellos de lo que sientes y lo que piensas, pero también escúchalos, ellos también necesitan hablar de sus sentimientos, de su dolor.
• Dales la oportunidad de emitir sus opiniones y proponer soluciones. No los menosprecies porque son niños. Dale valor a lo que te digan, ellos también tienen derechos. Sus recursos son inimaginables y te puedes encontrar con muchas sorpresas.
• Analiza con ellos todas las posibilidades y las oportunidades. La unión hace la fuerza.
• No sueñes despierta ni te refugies en fantasías. Piensa y actúa con realidades y en positivo.
• Exige respeto, defiende tus derechos.
• Aprende a decir NO cuando algo no te conviene o no te gusta.
• El centro de tu vida eres tú. Empieza a pensar en ti, en preocuparte por ti. El que no se quiere ni se acepta a sí mismo no es capaz de
querer ni aceptar a los demás.
• Cambia tu imagen, Preocúpate por tu apariencia, por sentirte bien frente a ti misma y frente a los demás.
• Deja a un lado tu timidez y tu pasividad. Busca relaciónarte con otras personas y actúa con iniciativa y autonomía.
El sentirse devaluado e indeseable es en la mayoría de los casos, la base de los problemas humanos.
• Trata de interesarte por una actividad nueva o retoma alguna que dejaste hace algún tiempo.
• Controla tus emociones y muestra paciencia, cordura, prudencia y tino frente a los demás. No permitas que la conducta de tu pareja te haga desplazar tu agresividad hacia tus hijos u otras personas. Desafía el conflicto y no a la persona.
• Enfrenta el problema. Reconoce que estas viviendo una situación estresante e intenta buscar una solución
• Fíjate metas, proyectos y objetivos que puedas alcanzar y cúmplelos.
• No esperes que otros resuelvan los problemas por ti. Haz tu mejor esfuerzo por vencer los obstáculos
• En unión de nuestra familia, compartamos el dolor y ayudémonos a curar nuestras heridas para construir un futuro de oportunidades, confianza, seguridad y esperanza
• Con nuestro dolor, pero sin angustias, vivamos el presente, olvidémonos del pasado y caminemos hacia el futuro con expectativas y
oportunidades.
• Comencemos a asumir el control de nuestra vida
• Realicemos los cambios necesarios para recuperar nuestra realidad, nuestra personalidad y darle un nuevo sentido a nuestra vida.
• Perdonemos y olvidemos.

¿Que puedo hacer yo si alguien que conozco muestra un comportamiento prepotente, abusivo y violento?


Si observas en alguien o en ti mismo señales de un comportamiento abusivo y violento, hay cosas que tú puedes hacer.

1. Antes que nada, ponte a salvo. No pierdas tiempo con personas que muestran señales de un comportamiento prepotente, abusivo y violento.
2. Ante situaciones que tu observes que van a crear conflicto, deja que otro maneje la situación, es la forma más fácil de evitarse problemas.
3. En lo posible, sin colocarte tu en peligro, trata de sacar a la persona violenta de la situación que lo está alterando.
Si estas en desacuerdo o en conflicto con alguien, recuerda que el desafío está en el problema y no en la persona.
4. Ante situaciones conflictivas, insiste en que se desafíe el problema y no a las personas.
5. Si te preocupa ser una víctima, enfrenta el problema. Reconoce que estás viviendo una situación estresante que afecta tu vida y tu salud. Intenta buscar una solución.
6. Comunícale tus preocupaciones a alguien de tu confianza y pide ayuda. Esta persona puede ser un familiar, un amigo, un profesional de la
psicología u otra persona que conozca sobre el tema y te pueda ayudar.
7. Busca a las autoridades para protegerte si eres agredida, abusada o maltratada. No respondas con agresividad o violencia. La violencia genera más violencia y termina en un cuento de nunca acabar.
8. No esperes que algún día la situación cambie. Recuerda... El comportamiento violento es cíclico y repetitivo.
Si todas las puertas se cierran, siempre hay una ventana que se nos abre para poder salir.
9. No permitas que la conducta violenta de tu pareja la desplaces a tus hijos u otras personas.
10. Analiza tus pensamientos, tus sentimientos y tus emociones. Habla sobre ello. No caigas en la sugestión ni en el juego de la manipulación.
11. La clave para prevenir la violencia es informarte sobre lo que es, como se manifiesta, sus características, sus consecuencias. Investiga o pregúntale a un profesional experto.
12. Ten siempre presente que tu situación y tus inquietudes no las debes guardar para ti sola, comunícalas. Con ayuda puedes encontrar
oportunidades y soluciones para ti, tu pareja y tu familia.

Encontraremos ayuda...


Con familiares y amistades de confianza...
Que puedan comprendernos y apoyarnos. Es el primer paso que debemos dar No puedes “tapar el sol con un dedo”. Todos notan tu dolor, tu angustia, todos se preguntan el por qué de tu cambio, el por qué de tu conducta.
De ti depende dar el primer paso.
Hablar con familiares y amigos de confianza significa romper el silencio y empezar a salir del aislamiento al que nos han sometido.
En tu familia y amigos encontrarás el amor, la protección y el apoyo que necesitas. La solución la encontrarás poco a poco. Recuerda., “la unión hace la fuerza”.
En la unión está la fuerza que vence todo obstáculo y adversidad

En instituciones encargadas de la recepción de denuncias.

Podrán la víctima, los parientes consanguíneos o afines, denunciar los delitos y faltas constitutivos de violencia familiar, de manera gratuita.
Los organismos receptores de denuncias son:
Defensoría Nacional de Derechos de la Mujer y de la familia.
Juzgado de Paz y de Familia
Juzgados de Primera Instancia en lo Penal
Prefecturas y Jefaturas Civiles
Órganos de Policía
Ministerio Público
Cualquier otro organismo que se atribuya esta competencia.


En centros de salud, hospitales, clínicas, dispensarios, consultorios públicos y privados,

Podrás encontrar médicos y profesionales de la psicología y la psiquiatría quienes te brindarán ayuda profesional.
Ir a un tratamiento con un profesional de la psicología o la psiquiatría no es cuestión de “locos”- Esto no nos limita ni nos incapacita.
La realidad es que la terapia aplicada por estos profesionales es una asistencia o ayuda que se diferencia de la ayuda informal porque proviene de una persona formada y autorizada para prestar esa ayuda


En la terapia se brinda ayuda solidaria para lograr una mejor comprensión y aceptación de nosotros mismos y cambiar nuestras actitudes hacia nosotros, hacia los demás y hacia el mundo en general.
Parte importante de nuestra recuperación es rescatar nuestra salud física y mental. Es lograr las fortalezas para poder luchar y emprender
nuestro camino hacia nuevas alternativas y oportunidades.

Piensa y actúa...


Tu vida futura depende de ti y de los esfuerzos que hagas para salir adelante con fe, con esperanza y con optimismo.
Afronta tu estrés y supera la situación. Reconoce tu valor, tus posibilidades.
Levanta tu autoestima, acéptate como la persona que eres.



Mujeres por Igualdad de Derechos Escobar
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