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¿El Enemigo en Casa? - 1

¿El Enemigo en Casa? es un trabajo realizado por la Psicóloga Clínica y Comunitaria Licenciada Alejandra Palacios Banchero*. La extensión de este escrito hace que debamos publicarlo en varias entregas, pero la claridad y simpleza de su exposición permite una comprensión clara y una ayuda para todas las perdonas que se encuentran en situación de VIOLENCIA FAMILIAR

Muchos piensan que la pareja es un objeto de su propiedad. Cuando ésta lo contradice, no hace lo que ellos quieren
o se “rebelan”, se sienten humillados y reaccionan con gritos, ofensas, insultos, golpes.

Cuando se les interroga sobre el por qué de su conducta, puede responder así:
Ella quiere hacer lo que quiere, no me hace caso y esto no lo puedo soportar. Por eso, cuando mi mujer no hace lo
que yo digo o me lleva la contraria, “le doy un pare”. Después me da lástima, pero tiene que aprender a “respetar”,
para eso soy su marido.

Ciertas conductas de maltrato se tornan cotidianas y son consideradas como algo “natural” dentro

Esta es el trasfondo de la conducta del agresor. Una persona posesiva, celosa, controladora que actúa como si tuviera
un derecho natural para someter, degradar y humillar a su pareja.

Estas personas son expertas manipuladoras, suelen recurrir a la mentira, minimizan los efectos de su conducta, la justifican y no se
reconocen como personas violentas.

El maltrato, las agresiones, las transforman en una simple “pelea” cuando se les pregunta qué sucedió.

Los insultos y gritos, son para ellos “problemas de pareja”.

Interrumpirla, callarla, ridiculizarla, desmerecerla o hacer comentarios hirientes sobre la pareja, son “bromas” que les causa
gracia y para ello buscan de aliados a los hijos.

Tampoco son conscientes del daño que hacen. Simplemente “han puesto a la pareja en su lugar”, siempre por debajo de ellos, “recordándoles” con golpes y
maltrato, que el es “el que manda”.

Sus sentimientos de inferioridad y su baja autoestima hacen que cualquier “desaire“ o “reclamo” o frustración, se convierta en una ofensa a su persona.

Un sentimiento de humillación que quieren evitar a toda costa. Para ello, hacen lo contrario, se sobrevaloran en el hogar y buscan en el maltrato a
la pareja, el poder que se les niega en la calle. Por eso las retienen y no quieren perderlas. Las necesitan para desahogarse y la excusa perfecta se la
dan cuando a ella “se le ocurre” llevarle la contraria, protestar por el maltrato o se atreve a quejarse de su situación.

“Es masoquista” dice la gente.



Son “masoquistas” dice la gente. Actúan como si fueran objeto de la voluntad y los caprichos de su pareja. Pocas veces se revelan o lo contradicen,
soportando en silencio maltratos y humillaciones.

“Qué quieres que haga, el es así” responde la víctima, con actitud “resignada” cuando se le pregunta por qué lo soporta.

Tolera en silencio todo tipo de maltrato. La apatía, la falta de emociones, la minusvalía, la soledad y el aislamiento, son las reacciones que más la
distinguen.

Lesiones, enfermedades físicas y psicológicas causadas por el maltrato ejercido contra la mujer y los hijos, aún predominan sobre casos de violencia

Al comienzo de la relación todo era perfecto.
La ilusión y las muestras de amor disimulaban las imperfecciones y los defectos y toda falla era vista como pasajera o sin importancia por
ambos. Terminó la “luna de miel” y entraron en el juego de las manipulaciones, humillaciones y maltrato. Pasó el tiempo y sin darse cuenta,
la violencia ha dejado ya heridas y graves consecuencias en su persona. La víctima no encuentra formas de salir de la situación pues otro es el que toma sus decisiones y gobierna su vida.
La depresión, las crisis que pasamos en el transcurrir de la vida (duelo, separación, enfermedades, la edad, problemas económicos etc.) y las conductas que hemos aprendido a
través de los modelos y la experiencia vivida hacen de nosotros con frecuencia, víctimas de aquellas personas que necesitan maltratar a la
pareja para sentirse respetadas, reconocidas e
importantes.
Según las Organización de las Naciones Unidas (1986), Víctima es aquella persona que ha sufrido un perjuicio (lesión física o mental, sufrimiento emocional, pérdida o daño material,
o un menoscabo importante en sus derechos), como consecuencia de una acción u omisión que constituya un delito con arreglo a la legislación
nacional o del derecho internacional.
Permíteme ayudarte...


A que comprendas un poco mejor tus reacciones, tus sentimientos... Así podrás manejar mejor tu dolor y tu angustia.
Vives sometida bajo el temor, la presión, la manipulación, las amenazas, el maltrato continuo.
Las personas que viven en una situación como la tuya, soportan una tensión muy grande. Un estrés de enormes proporciones que desborda las defensas y agota los recursos físicos y psicológicos
del organismo.

En estas condiciones, baja tu autoestima, te deprimes, descuidas tu persona, te sientes frustrada, temerosa, angustiada, sola, con un dolor tan grande que no te deja vivir.

Tu familia, que debería ser fuente de protección, apoyo, amor, no funciona, está seriamente lesionada por el abuso y el maltrato. Todos sobreviven infelices, sin esperanzas, sin ilusiones
sin oportunidades, sin saber el cómo y el por qué de esta situación y como salir de ella.

Has estado sola, pasando momentos terribles….


No entiendes el por qué de su comportamiento.
Piensas... y piensas... que haz hecho tú para provocar esta situación...
No sabes en qué forma reaccionar o cómo actuar.
No dices nada a nadie y lo guardas solo para ti.
Haces todo lo que el te dice, obsesionada porque no existan motivos para su descontento o su malhumor.
Tratas cada día de atenderlo mejor y de que todo sea perfecto. Sin embargo, nada te da resultado.
Vives día a día preocupada, angustiada por lo que pasó ayer y lo que pasará hoy o mañana.
No estas conforme, sientes que todavía le tienes cariño; o ¿es la costumbre o el temor al cambio, a la soledad, a los problemas que tendrías que
enfrentar?
De pronto los recuerdos vienen a tu memoria y añoras esos momentos de paz y de felicidad juntos, que cada día se han hecho más distantes.
Deseas con fervor que el cambie y te trate como lo hizo en el pasado, cuando se miraban con ilusión, con amor y en armonía, alegría y felicidad..
Pero hoy... su actitud… su comportamiento, también te hace rechazarlo, odiarlo y sientes desilusión, rencor.

No son los celos, tampoco es desamor


Te vigila, te cela, te controla, te aísla. Te somete a su voluntad y a su capricho.
Esta pendiente de lo que haces y dejas de hacer. Cualquier reacción tuya para buscar ayuda, rescatar tu autonomía, tu libertad, la interpreta como desamor o engaño o
traición..

No se controla, no se relaja, no escucha, no razona, no piensa.


El quiere el control de todo. De tu vida, de tus pensamientos, de tus sentimientos, de tus acciones, de tus decisiones. El hace que tu vida y tu hogar sean un infierno.
No reconoce sus errores.
No te respeta.
No te escucha, no le importa tu opinión.
No entiende tus emociones ni tus sentimientos.
No valora tus acciones, tus decisiones.
Desmerece tus pensamientos, tus ideales, tus iniciativas, tus sueños.
El no soporta que estés con otras personas.
El te quiere sola para que no compares, para que nadie sepa nada, para que tu vida gire solo alrededor de él.
Toda tu atención y dedicación la quiere exclusiva para el.

Su intención probablemente no es hacerte daño.

Sobre:
*Alejandra Palacios Banchero

Psicóloga clínica y comunitaria con 34 años de experiencia en Perú, Venezuela y Costa Rica.
Conciliadora Extrajudicial, especialista en asuntos de familia y mediación escolar.
Miembro del Equipo Técnico de la Asociación Red de Casas Don Bosco y Proyecto Aris. Caracas
Miembro fundador, representante y ex directivo de la Sociedad Peruana de Resiliencia.
Miembro fundador y representante de la Sociedad Latinoamericana de Psicología de Emergencias y Desastres.
Miembro y representante de la Sociedad Peruana de Psicología de Emergencias y Desastres.
Representante y corresponsal del Colegio de Psicólogos del Perú..
Acreditaciones de Conciliadora Extrajudicial y especialista en Famita. Ministerio de Justicia del Perú
Investigador Social
Instructor CPI . Agencia para el Desarrollo Internacional - USAID
Caracas, 2008
Mujeres por Igualdad de Derechos Escobar
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